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16 sept 2020

Filosofía en tiempos de coronavirus

 En el programa Carne Cruda, podéis escuchar un análisis diferente y sosegado de esta pandemia que todavía sufrimos. Participan en la conversación varios filósofos: Marina Garcés, Daniel Innerarity y Santiago Alba Rico. 

¿Qué puede aportar la filosofía en tiempos de coronavirus? ¿Cómo podemos comprender la irrealidad que estamos viviendo, sus consecuencias sobre la sociedad y el impacto futuro que tendrá sobre el sistema, el control ciudadano o la democracia?

 https://go.ivoox.com/rf/49955545

6 abr 2020

El dilema moral de la víctima propiciatoria. Estrategias para frenar la pandemia.

El vicegobernador de Texas hizo unas polémicas declaraciones (24/03/2020) sobre la pandemia de coronavirus en EEUU: “Volvamos a vivir, seamos listos con todo esto y los mayores de 70 ya cuidaremos de nosotros mismos. No sacrifiquemos el país, no sacrifiquemos el gran sueño americano”, dijo el político republicano este lunes en una entrevista con Fox News

Ha habido varias estrategias para frenar esta nueva pandemia. En algunas de ellas se optaba por asumir, como inevitable, como "mal menor" un alto número de muertos:

1. Negación. Algunos representantes políticos han negado la gravedad de la pandemia, señalando que se trataba de un simple resfriado, y que además no se podía parar la economía de un país por un simple contagio.

2. Mitigación. Se podría formular así:  “Es imposible prevenir el coronavirus ahora, de modo que dejemos que siga su curso, mientras intentamos reducir el pico de infecciones. Intentemos aplanar la curva un poco para hacerla más gestionable para el sistema sanitario". Asumiendo la muerte de muchos infectados, el resto quedaríamos inmunizados contra el virus, y de esta forma lo habremos parado. "Es mejor hacerlo de una vez y acabar con ello, porque la alternativa es el distanciamiento social de hasta un año, y luego el riesgo de volver a tener nuevos brotes en el futuro". Pero, como afirman investigadores como Tomás Pueyo, "los virus ARN como los coronavirus o la gripe tienden a mutar 100 veces más rápido que los virus ADN, aunque el coronavirus muta de forma más lenta que las cepas de la gripe. Y no solamente eso, la mejor forma que tiene un virus de mutar, es tener millones de oportunidades para hacerlo, que es exactamente lo que la estrategia de mitigación le va a proporcionar: centenares de millones de personas infectadas."
Esta fue, en un principio, la estrategia de gobiernos como el británico contra el coronavirus. Uno de los principios de esta estrategia es la conocida como la "inmunización del grupo". Pero todo ha cambiado, al parecer, "cuando un modelo matemático presentado por el Imperial College de Londres daba un panorama extremadamente sombrío de cómo la enfermedad se iba a propagar por el país, cómo iba a impactar el sistema público de salud (NHS, por sus siglas en inglés) y cuántas personas iban a morir". Y el mensaje no podía ser más claro: o se cambiaba de estrategia o más de un cuarto de millón de personas iban a morir a causa del coronavirus. Incluso si el sistema podía atender a todos los pacientes contagiados. 

3. Supresión:  aplicar duras medidas de contención para conseguir tener la epidemia bajo control rápidamente. El problema de esta estrategia es que el confinamiento puede durar meses, puede dañar seriamente a la economía y probablemente sólo postpondría la pandemia. Cuando se relajen las medidas de contención, la gente podría volver a infectarse. Pero la ventaja de esta estrategia es precisamente el valor del tiempo: reducción de la tasa de mortalidad, alivio del sistema sanitario, recuperación y vuelta al trabajo de los trabajadores sanitarios infectados, aislados y en cuarentena, reducción de daños colaterales (desatención de otras patologías y enfermedades), posibilidad de realizar más test y conocer la extensión real de la enfermedad...

Desde el punto de vista de la ética, la prioridad de alguna de estas estrategias estaría relacionada con el dilema moral de la víctima propiciatoria, que el filósofo norteamericano, William James, formulaba así en su libro "El Filósofo Moral y la Vida Moral":
«Consideremos la hipótesis de que se nos ofreciera un Mundo en el que fueran posibles las utopías de Fourier, Bellamy y Morris, y en el que, por tanto, millones de personas fueran siempre felices, pero con la única condición de que un alma perdida más allá de las cosas tuviera que llevar una vida de solitario tormento. Por mucho que nos tentara el impulso de agarrarnos a una felicidad así ofrecida, sólo una emoción muy específica e independiente podría hacernos sentir todo lo repugnante que sería disfrutar de ella a cambio de aceptar deliberadamente un trato semejante.»
    Basándose en este dilema, la escritora Ursula K. Le Guin escribió un bonito relato, "Los que se marchan de Omelas". Omelas es una ciudad ficticia cuyos habitantes viven felices; pero todos saben que su felicidad depende de la horrible miseria de un niño abandonado, asustado y encerrado en un sótano oscuro de la ciudad. "A menudo los jóvenes entran llorando en sus casas, o inundados de una contenida rabia, cuando han visto al niño y afrontado aquella terrible paradoja. Pueden irla asimilando durante semanas o incluso años. Pero con el tiempo empiezan a darse cuenta que, incluso si el niño fuera liberado, no sacaría mucho provecho de su libertad: un pequeño y vago placer de calor y alimento, por supuesto, pero no mucho más. Está demasiado idiotizado y degradado como para sentir la menor alegría real". 
"Generalmente esto les es explicado a los niños cuando tienen entre ocho y doce años, cuando se hallan en edad de comprender; y la mayor parte de los que van a ver al niño son jóvenes, aunque hay también adultos que acuden a menudo a verle, algunas veces de nuevo. No importa el modo cómo les haya sido explicado, esos jóvenes espectadores se muestran siempre impresionados y disgustados por lo que ven. Sienten aversión, algo que creían superado. Sienten la cólera, el ultraje, la impotencia, pese a todas las explicaciones. Les gustaría hacer algo por el niño. Pero no hay nada que puedan hacer. Si el niño fuera conducido a la luz del Sol, fuera de aquel abominable lugar, si se le lavara y recibiera comida y cuidados, eso sería algo bueno, desde luego. Pero si se hiciera esto, toda la prosperidad, la belleza y la alegría de Omelas serían destruidas ese mismo día y esa misma hora. Ésas son las condiciones. Cambiar toda la bondad y alegría de Omelas por esa simple y mínima mejora: rechazar la felicidad de miles de personas por la posibilidad de la felicidad de uno solo: esto sería, por supuesto, dejar que la culpa atravesara las murallas.

Las condiciones son estrictas y absolutas; ni siquiera hay que decirle una palabra amable al niño.
(...) A veces, uno o una de los adolescentes que acuden a ver al niño no regresa a su casa para llorar o rumiar su cólera; de hecho, no regresa nunca a su casa. Algunas veces también, un hombre o una mujer adulto permanece silencioso durante uno o dos días, y luego abandona su hogar. Esas gentes salen a la calle y avanzan, solitarios, a lo largo de ella. Siguen andando y abandonan la ciudad de Omelas. Todos ellos se van solos, chico o chica, hombre o mujer. Cae la noche; el viajero debe atravesar poblados, pasar entre casas de iluminadas ventanas, luego hundirse en las tinieblas de los campos. Solitario, cada uno de ellos va hacia el oeste o hacia el norte, hacia las montañas. Y siguen. Abandonan Omelas, se sumergen en la oscuridad, y no vuelven nunca. Para la mayor parte de nosotros, el lugar hacia el cual se dirigen es aún más increíble que la ciudad de la felicidad. Me es imposible describirlo. Quizá ni siquiera exista. Pero, sin embargo, todos los que se van de Omelas parecen saber muy bien hacia dónde van.

Cuestiones:
- ¿Por qué abandonan su ciudad algunos habitantes de Omelas? 
- ¿Hacia dónde te imaginas que se dirigen?
- ¿Cómo argumentarías la afirmación de W. James sobre este dilema moral, en el sentido de que "por mucho que nos tentara el impulso de agarrarnos a una felicidad así ofrecida", no podríamos disfrutar de ella "a cambio de aceptar deliberadamente un trato semejante".
- ¿Cuál de las tres estragegias para frenar la pandemia crees que se puede argumentar mejor desde el punto de vista ético? ¿Existe un conflicto con la dimensión política del problema?

23 mar 2020

Algunos debates actuales sobre la pandemia

Os voy a plantear algunos de los debates que he estado siguiendo estos días en los medios de comunicación y os propongo que planteéis algunos nuevos. También os añado, al final de cada propuesta, un artículo o referencia donde poder seguir cada debate. 
Seguramente será difícil encontrar todavía las respuestas, quizás ni siquiera sabemos hacer bien las preguntas, pero es probable que esta crisis sanitaria cambie muchas cosas. Así que no está de más pensar esos cambios entre todos. Sólo debéis continuar con el debate añadiendo vuestra aportación y/o las referencias que creáis interesantes.

Veréis que en esos debates se coincide en la necesidad de respetar el aislamiento, y así evitar contagiar a las personas más ancianas o vulnerables; pero se plantean de forma diversa las posibles causas y las probables consecuencias de esta crisis. 

Estas son algunos de los debates actuales que he podido seguir:

- ¿Se debe imponer una "disciplina social" a la población en el "Estado de alarma"? En caso afirmativo, ¿qué controles democráticos deben regular esa "disciplina"? ¿Se deben endurecer las medidas coactivas o restrictivas para los casos de incumplimiento? Existen distintas posiciones en distintos gobiernos y países sobre la intensidad del aislamiento o cuarentena. En muchos países la economía informal y el trabajo precario no permiten que una parte importante de la población pueda dejar el trabajo y aislarse más seguro en casa.
    Jorge León Casero, "Soberanía en tiempos de biopolítica", El Salto Diario,    16/03/2020.

¿Són más eficaces los gobiernos autoritarios en la adopción de medidas de contención de la pandemia? En países como China, Filipinas, Hungría o India se han adoptado medidas totalitarias.
Es precisamente en estas situaciones de crisis donde deben imponerse los valores democráticos. Necesitamos "espacios y políticas que nos protejan pero no de forma patriarcal y jerárquica. Proteger a los más vulnerables, pero desde el reconocimiento de sus derechos, desde lógicas de cercanía y de mediación en la aplicación estrictamente administrativa de medidas que afectan a la dignidad de personas y colectivos". Joan Subirats, "Riesgo y protección", El País, 22/03/20.
El Defensor del Pueblo ha pedido información al Ministerio de Interior sobre la política de multas desarrollada por la policía por no respetar el confinamiento.   La Abogacía del Estado, juristas y ONG cuestionan la base legal de las sanciones propuestas por desobediencia. El País, 18/04/20.
La policía estaría aplicando de forma irregular la denominada "ley mordaza" para castigar por desobediencia y aplicar sanciones. Público, 21/03/20.

- ¿Hay que cuidar la privacidad incluso en tiempos de pandemia? ¿Es legítima la utilización de medidas tecnológicas muy intrusivas en la privacidad de los ciudadanos, como al parecer se han aplicado en China?

Clarissa Véliz, "La privacidad en tiempos de coronavirus", El País, 24/03/20.

- ¿Es importante la transparencia y veracidad de la información en tiempos de crisis? ¿Cómo actuar contra los bulos y las falsas noticias?
Yuval Noah Harari, "La mejor defensa contra los patógenos es la información", El País, 22/03/2020.

- ¿Debe fomentarse la organización comunitaria espontánea de la solidaridad (vecinal, de barrio, asociativa), la autonomía local o regional; o debe centralizarse la respuesta a la crisis en la dirección de los expertos sanitarios y de las autoridades nacionales? Hay ciertas críticas, desde algunas Autonomías, hacia la "recentralización" de la respuesta de la crisis.
José A. Pérez Tapias, "Entre el riesgo y el miedo, biopolítica en alza", CXT, 15/03/2020.

- ¿Hasta qué punto esta crisis sanitaria ha desbordado a unos servicios públicos ya afectados por la crisis económica de estos últimos años? ¿Era imprevisible la extensión de esta pandemia, o se han descuidado los potenciales riesgos sanitarios? Ha habido cierta descoordinación a nivel nacional y europeo en los inicios de la pandemia, a pesar de los consejos y advertencias de la Organización Mundial de la Salud.

- ¿Reaccionarán los países europeos con la misma "alarma" cuando afecte a países con menos recursos? ¿Serán capaces, si se recuperan, de aplicar la misma solidaridad que piden de puertas adentro en sus países? Sigue preocupando la situación de los refugiados que malviven hacinados en el exterior de las fronteras europeas. Algunos países africanos sufren una sequía y en otros países se temen reacciones autoritarias de sus gobiernos.
Debora Diniz y Giselle Carino, "La salud tiene fronteras", El País, 11/03/2020.

- ¿Cómo puede garantizar el Estado la seguridad de las personas que ya estaban en situación de "privación de libertad" (cárceles, centros de internamiento de extranjeros, residencias de menores...)? Ha habido motines en algunas cárceles extranjeras  y protestas en España en algunos Centros de Internamiento de extranjeros.
Marta Autore y Salvatore Corrizo, "Italia: de la emergencia sanitaria a la crisis social", Viento Sur, 14/03/2020.

- ¿Y con las personas sin hogar? ¿Se agranda la desigualdad social con el confinamiento? Existen unos confinamientos más "confortables" que otros, con más recursos que otros, segundas residencias...
Manuel Franco, "Salud urbana y confinamiento", Hoy, 19/03/2020.

- ¿Es la destrucción de los ecosistemas una causa de la actual y de futuras pandemias?

- ¿Por qué sólo en tiempos de catástrofe o guerras nos damos cuenta de la importancia de las tareas, oficios y tiempos de cuidado? ¿Por qué en épocas de expansión económica y de relativo bienestar no son tan visibles, e incluso se desprecian, esas tareas? Ha habido una importante reducción de camas y personal sanitario en los últimos años (así como de sus condiciones de trabajo), un deterioro de la sanidad pública (de todos) en beneficio de la privada.
David Trueba, "Yo sí me acuerdo, doctor", El País, 24/03/2020.

- ¿No es una catástrofe colectiva el hecho de plantear siquiera teóricamente la posibilidad de tener que elegir "quién debe vivir y a quién hay que dejar morir", por la hipotética saturación de los servicios sanitarios?
Enrique J. Díez Gutiérrez, "Ayuda mutua: ética anarquista en tiempos de coronavirus", Público, 24/03/2020

- ¿Ayuda a superar la pandemia la utilización de un discurso oficial con abundantes imágenes y metáforas bélicas ("vencer al enemigo", "ganar esta guerra", "todos somos soldados"...)? ¿Ayuda la búsqueda de conductas heroicas y la denuncia (y sanción) de las conductas consideradas insolidarias? ¿Ayuda la ausencia de otras noticias, el "silencio informativo" sobre cuestiones que no tengan relación con la pandemia?
Santiago Alba Rico y Yayo Herreros, "¿Estamos en guerra?", CXT, 22/03/2020.
Quique Sánchez, "Matar el cirus a cañonazos", Público, 24/03/2020.

- ¿Un "decrecimiento ordenado" es posible?

Para debatir más:
https://www.elextremosur.com/files/content/23/23684/sopa-de-wuhan.pdf

La filosofía: "jugar en serio"

 Platón considera la actividad filosófica como "jugar en serio": tomar en serio cuestiones que generalmente ignoramos (o que consi...