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3 mar 2021

George Orwell: el lenguaje y la política

En una entrada anterior vimos la neolengua que el escritor inglés George Orwell describía en su distopía 1984. Esta preocupación por el lenguaje como herramienta para expresar y no ocultar o evitar el pensamiento aparece también en un ensayo titulado "La política y el lenguaje inglés", que publicó en 1946. En él denunciaba que el lenguaje inglés se estaba volviendo "feo e impreciso" y que "la dejadez de nuestro lenguaje hace más fácil que pensemos necedades". Es más, añadía, que el proceso era reversible y que "pensar con claridad es un primer paso hacia la regeneración política; de modo que la lucha contra el mal inglés no es una preocupación frívola y exclusiva de los escritores profesionales". Por ello propone en su ensayo algunos ejemplos de la prensa y de escritos políticos que según Orwell, muestran dos características comunes: las imágenes trilladas y la falta de precisión. Y, más concretamente, aclara:

"Tan pronto se tocan ciertos asuntos, lo concreto se disuelve en lo abstracto y nadie parece capaz de emplear giros del lenguaje que no sean trillados: la prosa emplea menos y menos palabras elegidas a causa de su significado y más y más expresiones unidas, como las secciones de un gallinero prefabricado". 

Y, a continuación, enumera "algunos de los trucos mediante los que se acostumbra evadir la tarea de componer la prosa":

-Metáforas moribundas: "metáforas gastadas que han perdido todo uso evocador y que se usan tan sólo porque evitan a las personas el problema de inventar sus propias frases". Muchas de ellas, añade Orwell, se usan sin saber su significado. Algunos ejemplos serían "pescar en río revuelto", "al orden del día", "el canto del cisne", "hacerle la jugada a"...

- Operadores o extensiones verbales falsas: "evitan el problema de elegir los verbos y sustantivos apropiados, y al mismo tiempo atiborran cada oración con sílabas adicionales que le dan una apariencia de simetría". El principio básico es eliminar los verbos simples (por ejemplo, en vez de escribir se rompió, pone ha resultado roto). Además, "donde sea posible, se prefiere usar la voz pasiva a la voz activa y construcciones sustantivadas en vez de gerundios (mediante el examen en vez de examinando). Y, añade, "la gama de verbos se restringe aún más usando formas verbales que terminan en izar (como concretizar) o empiezan por des y se da a las afirmaciones triviales una apariencia de profundidad empleando expresiones que empiezan por no seguido del antónimo de un concepto en vez de usar el concepto, como no ser diferente en vez de ser parecido". Y por último, "las conjunciones y preposiciones simples se sustituyen por expresiones tales como con respecto a, teniendo en consideración que, el hecho de que, a fuerza de, en vista de, en interés de, de acuerdo con la hipótesis según la cual; y se evita terminar las oraciones con un anticlímax mediante expresiones comunes tan resonantes como tan deseado, no se puede dejar de tener en cuenta, un desarrollo que se espera en el futuro cercano...". 

- Dicción pretenciosa: palabras que se usan "para adornar una afirmación simple y dar un tono de imparcialidad científica a juicios sesgados", palabras y expresiones extranjeras "para dar un aire de cultura y elegancia". 

- Palabras sin sentido: no es raro, afirma Orwell, encontrar largos pasajes que carecen casi completamente de sentido. Así, por ejemplo, se abusa de términos políticos como fascismo (convertido en "algo no deseable") y palabras como democracia no encuentran una definición aceptada. 

Como muestra de "este catálogo de estafas y perversiones", Orwell propone traducir "un pasaje de buen inglés en inglés moderno de la peor especie", y escoge un verso del Eclesiastés:

"Retorné; y observé que bajo el sol ni la ventaja en la carrera es de los ligeros, ni de los valientes la victoria en la guerra, ni el pan para los sabios, ni para los doctos las riquezas, ni de los peritos en las artes es el crédito; sino que todo se hace como por azar y a la ventura".

Lo que en inglés moderno sería:

Las consideraciones objetivos de los fenómenos contemporáneos compelen a la conclusión de que el éxito o el fracaso en las actividades competitivas no exhibe ninguna tendencia conmensurable con la capacidad innata, sino que un notable elemento de lo imprevisible debe tenerse invariablemente en cuenta.

    Para Orwell, lo peor de la escritura moderna consiste "en pegar largas tiras de palabras cuyo orden ya fijó algún otro y hacer presentables los resultados mediante trucos. El atractivo de esta forma de escritura es que es fácil. Es más fácil -y más rápido, una vez se tiene el hábito- decir "En mi opinión no es un supuesto injustificable" que decir "Pienso". Si usted usa frases hechas, no sólo no tiene que buscar las palabras; tampoco se debe preocupar por el ritmo de las oraciones, puesto que por lo general ya tienen un orden más o menos eufónico". 

Un escritor cuidadoso, según Orwell, debe hacerse al menos cuatro preguntas:

1. ¿Qué intento decir?

2. ¿Qué palabras lo expresan?

3. ¿Qué imagen o modismo lo hace más claro?

4. ¿Es esta imagen lo suficientemente fresca para producir efecto?

Y probablemente se haga dos más:

1. ¿Puedo ser más breve?

2. ¿Dije algo evitablemente feo?

    El lenguaje político, en especial, consiste en muchas ocasiones, denuncia Orwell, en "eufemismos, peticiones de principio y vaguedades oscuras" (se habla de pacificación cuando se bombardea poblados indefensos; se llama traslado de población o rectificación de las fronteras cuando se despoja a millones de campesinos de sus tierras; o se habla de eliminación de elementos indignos de confianza cuando se encarcela sin juicio a la gente durante años). 

    "El gran enemigo del lenguaje claro -afirma Orwell- es la falta de sinceridad. Cuando hay una brecha entre los objetivos reales y los declarados, se emplean casi instintivamente palabras largas y modismos desgastados, como un pulpo que expulsa tinta para ocultarse... Lo que se necesita, por encima de todo, es dejar que el significado elija la palabra y no al revés. En prosa, lo peor que se puede hacer con las palabras es rendirse a ellas. Cuando usted piensa en un objeto concreto, piensa sin palabras, y luego, si quiere describir lo que ha visualizado, quizá busque hasta encontrar las palabras exactas que concuerdan con ese objeto. Cuando piensa en algo abstracto se inclina más a usar palabras desde el comienzo y salvo que haga un esfuerzo consciente para evitarlo, el dialecto existente vendrá de golpe y hará la tarea por usted, a expensas de difuminar e incluso alterar su significado. Quizá sea mejor que evite usar palabras en la medida de lo posible y logre un significado tan claro como pueda mediante imágenes y sensaciones. Después puede elegir -no simplemente aceptar- las expresiones que cubran mejor el significado, y luego ponerse en el lugar del lector y decidir qué impresiones producen en él las palabras que ha elegido".

Por último, Orwell propone una serie de reglas para evitar caer en las trampas del lenguaje que ha denunciado más arriba:

1. No use una metáfora, un símil u otra figura gramatical que suela ver impresa.

2. Nunca use una palabra larga donde pueda usar una corta.

3. Si es posible suprimir una palabra, suprímala siempre.

4. Nunca use la voz pasiva cuando pueda usar la voz activa.

5. Nunca use una locución extranjera, una palabra científica o un término de jerga si puede encontrar un equivalente del inglés (o castellano) cotidiano.

6. Rompa cualquiera de estas reglas antes de decir una barbaridad.

Os dejo a continuación un breve vídeo elaborado por la revista Yorokobu:

 

Para saber más:

https://elpais.com/autor/fernando-lazaro-carreter/

 https://elpais.com/autor/alex-grijelmo/

https://maribravo.es/blog/

17 abr 2020

La neolengua de George Orwell

Los principios de la Neolengua. Apéndice de "1984", de George Orwell 

portada Nineteen Eighty Four (libro en Inglés)"1984" es una novela política de ficción distópica, escrita por George Orwell y publicada en 1949. La novela popularizó los conceptos del omnipresente y vigilante Gran Hermano o Hermano Mayor, de la ubicua policía del Pensamiento y de la neolengua, adaptación del idioma inglés en la que se reduce y se transforma el léxico con fines represivos, basándose en el principio de que lo que no forma parte de la lengua, no puede ser pensado. 
A continuación, os dejo algunos fragmentos de los principios de la Neolengua, que aparecen en el apéndice del libro de Orwell.
  
"Newspeak (Neolengua) era el idioma oficial de Oceanía y había sido diseñado para satisfacer las necesidades ideológicas de Ingsoc o socialismo inglés. En el año 1984 todavía no había nadie que usara Newspeak como su único medio de comunicación, ya sea en forma oral o escrita... Se esperaba que Newspeak finalmente hubiera reemplazado a Oldspeak (o inglés estándar, como deberíamos llamarlo) alrededor del año 2050. Mientras tanto, ganó terreno de manera constante, todos los miembros del Partido tienden a usar palabras y construcciones gramaticales de Newspeak cada vez más en su habla cotidiana...
 El propósito de Newspeak no era solo proporcionar un medio de expresión para la visión del mundo y los hábitos mentales propios de los devotos de Ingsoc, sino hacer imposible todos los demás modos de pensamiento. Se pretendía que cuando Newspeak se adoptara de una vez por todas y Oldspeak se olvidara, un pensamiento herético, es decir, un pensamiento que diverge de los principios de Ingsoc, debería ser literalmente impensable, al menos en la medida en que el pensamiento depende de las palabras. Esto se hizo en parte mediante la invención de nuevas palabras, pero principalmente mediante la eliminación de palabras indeseables y quitando las palabras que quedaron de significados no ortodoxos, y en la medida de lo posible de todos los significados secundarios. Para dar un solo ejemplo. La palabra "libre" todavía existía en Newspeak, pero solo podía usarse en declaraciones como "Este perro está libre de piojos" o "Este campo está libre de malezas". No podía usarse en su antiguo sentido de "políticamente libre" o "intelectualmente libre", ya que la libertad política e intelectual ya no existía incluso como conceptos y, por lo tanto, eran necesariamente sin nombre. Aparte de la supresión de palabras definitivamente heréticas, la reducción del vocabulario se consideraba como un fin en sí mismo, y no se permitía sobrevivir a ninguna palabra que se pudiera prescindir. Newspeak fue diseñado no para extender sino para disminuir el rango de pensamiento, y este propósito fue indirectamente asistido al reducir la elección de palabras al mínimo. 
(... )De lo anterior se verá que en Newspeak la expresión de opiniones poco ortodoxas, por encima de un nivel muy bajo, era casi imposible. Por supuesto, era posible pronunciar herejías de un tipo muy burdo, una especie de blasfemia. Hubiera sido posible, por ejemplo, decir que Gran Hermano es malo. Pero esta afirmación, que para un oído ortodoxo simplemente transmitía un absurdo evidente, no podría haber sido sostenida por un argumento razonado, porque las palabras necesarias no estaban disponibles. Las ideas hostiles a Ingsoc solo podían ser contempladas en una forma vaga y sin palabras, y solo podían ser nombradas en términos muy amplios que agruparan y condenaran grupos enteros de herejías sin definirlas al hacerlo. De hecho, uno solo podría usar Newspeak para propósitos poco ortodoxos traduciendo ilegítimamente algunas de las palabras de nuevo a Oldspeak. Por ejemplo, "Todos los hombres son iguales" era una posible oración de Newspeak, pero solo en el mismo sentido en que "Todos los hombres son pelirrojos" es una posible oración de Oldspeak. No contenía un error gramatical, pero expresaba una falsedad palpable, es decir, que todos los hombres son del mismo tamaño, peso o fuerza. El concepto de igualdad política ya no existía, y este significado secundario se había eliminado de la palabra igual. En 1984, cuando Oldspeak seguía siendo el medio de comunicación normal, existía el peligro teórico de que al usar palabras de Newspeak uno podría recordar sus significados originales. En la práctica, no era difícil para una persona bien asentada en doblepensamiento evitar hacer esto, pero en un par de generaciones incluso la posibilidad de tal lapso habría desaparecido. Una persona que creciera con Newspeak como su único idioma ya no sabría que igual alguna vez tuvo el significado secundario de 'políticamente igual', o que libre alguna vez significó 'intelectualmente libre', que, por ejemplo, una persona que nunca había oído hablar del ajedrez estaría al tanto de los significados secundarios que se le atribuyen a la reina y la torre. Habría muchos crímenes y errores que estarían lejós de poder cometerse, simplemente porque no tienen nombre y, por lo tanto, son inimaginables. Y era de prever que con el paso del tiempo las características distintivas de Newspeak se volverían cada vez más pronunciadas: sus palabras irían reduciéndose, sus significados cada vez más rígidos y la posibilidad de ponerlos en usos inadecuados siempre disminuyendo. 
Cuando Oldspeak haya sido reemplazado de una vez por todas, el último vínculo con el pasado se habría cortado. La historia ya había sido reescrita, pero fragmentos de la literatura del pasado sobrevivieron aquí y allá, censurados imperfectamente, y mientras uno conservara su conocimiento de Oldspeak sería posible leerlos. En el futuro, tales fragmentos, incluso si pudieran sobrevivir, serían ininteligibles e intraducibles. Era imposible traducir cualquier pasaje de Oldspeak a Newspeak a menos que se refiriera a algún proceso técnico o alguna acción cotidiana muy simple, o ya tuviera una inclinación ortodoxa (bienpensado sería la expresión Newspeak). En la práctica, esto significaba que ningún libro escrito antes de aproximadamente 1960 podría traducirse completo. La literatura prerrevolucionaria solo podría estar sujeta a una traducción ideológica, es decir, una alteración tanto en el sentido como en el lenguaje. Tomemos, por ejemplo, el conocido pasaje de la Declaración de Independencia:     
Sostenemos que estas verdades son evidentes, que todos los hombres son creados iguales, que su creador les otorga ciertos derechos inalienables, entre ellos la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Que para garantizar estos derechos, los gobiernos se instauran entre los hombres, derivando sus poderes del consentimiento de los gobernados. Que cada vez que cualquier forma de gobierno se vuelve destructiva para esos fines, es el derecho del pueblo alterarlo o abolirlo, e instituir un nuevo gobierno ... 
Hubiera sido bastante imposible convertir esto en Newspeak manteniendo el sentido del original. Lo más cercano que podría llegar a ser sería tragarse todo el pasaje en la sola palabra pensamientocriminal. Una traducción completa solo podría ser una traducción ideológica, mediante la cual las palabras de Jefferson se convertirían en un panegírico sobre el gobierno absoluto. 
De hecho, buena parte de la literatura del pasado ya se estaba transformando de esta manera. Consideraciones de prestigio hicieron que fuera deseable preservar la memoria de ciertas figuras históricas, al tiempo que alineaba sus logros con la filosofía de Ingsoc. Varios escritores, como Shakespeare, Milton, Swift, Byron, Dickens y algunos otros, estaban en proceso de traducción: cuando la tarea se hubiera completado, sus escritos originales, con todo lo que sobrevivió de la literatura del pasado, serían destruido. Estas traducciones fueron un negocio lento y difícil, y no se esperaba que se terminaran antes de la primera o segunda década del siglo XXI. También había grandes cantidades de literatura meramente utilitaria (manuales técnicos indispensables y similares) que debían tratarse de la misma manera. Fue principalmente para dar tiempo al trabajo preliminar de traducción que la adopción final de Newspeak se había fijado para una fecha tan tardía como 2050. 


 
Fuentes: http://www.openculture.com/2017/01/george-orwell-explains-how-newspeak-works.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Neolengua

 
Otro fragmento de la novela 1984 podría explicar la diferencia entre una mentira y una posverdad.

La palabra clave de todo esto es negroblanco. Como tantas palabras de la nuevalengua, tiene dos significados contradictorios. Aplicada a un contrario, significa la costumbre de asegurar descaradamente que lo negro es blanco en contradicción con la realidad de los hechos. Aplicada a un miembro del Partido significa la buena y leal voluntad de afirmar que lo negro es blanco cuando la disciplina del Partido lo exija. Pero también se designa con esa palabra la facultad de creer que lo negro es blanco, más aún, de saber que lo negro es blanco y olvidar que alguna vez se creyó lo contrario. Esto exige una continua alteración del pasado, posible gracias al sistema de pensamiento que abarca todo lo demás y que se conoce con el nombre de doblepensar.

En la actualidad, el lenguaje también es utilizado con fines "tramposos" o de manipulación, como explica en ocasiones Alex Grijelmo en su columna "La punta de la lengua", en el diario El País. donde ha denunciado, por ejemplo, el mal uso del término "austeridad", que en esta crisis ya no significa "renunciar a tener más de lo necesario, sino conformarse con menos de lo necesario". También en Henrique Mariño, "Eufemismos políticos y económicos".

Circulaba en mis tiempos una hoja en la que se caricaturizaba el lenguaje político burocrático. Parece que era una broma de estudiantes polacos, supuestamente publicada en la "Revista de Varsovia", para denunciar la vaciedad y lo absurdo del lenguaje oficial. Ver en https://elvelerodigital.com/humor/hablar.html

CUESTIONES:
a) Intenta construir, a partir de este enlace, un supuesto discurso político (e intenta explicar luego qué has pretendido decir).

b) Pon algún ejemplo actual de manipulación del lenguaje (económico, político, periodístico...)

c) Explica las características fundamentales de la Neolengua (expuestas más arriba) y señala cuáles son sus objetivos. ¿Qué conexiones podríamos hacer con la actualidad?

La filosofía: "jugar en serio"

 Platón considera la actividad filosófica como "jugar en serio": tomar en serio cuestiones que generalmente ignoramos (o que consi...