11 nov 2016

Unidad 2: Percepción subliminal: ¿mito o realidad?

Existe un amplio debate sobre la percepción subliminal y su posible utilización, desde ámbitos como la publicidad subliminal, para la manipulación de las conciencias. A continuación os dejo un artículo muy crítico sobre los supuestos efectos de los mensajes subliminales sobre el comportamiento de los individuos:
¿Podrían los estímulos ocultos en los mensajes publicitarios (..) manipular al consumidor? Esta es la esencia de la mitificada publicidad subliminal: "Aquella que mediante técnicas de producción de estímulos de intensidades fronterizas con los umbrales de los sentidos o análogas, puede actuar sobre el receptor, individual o colectivo, sin ser percibida conscientemente".

En rigor, sin embargo, subliminal es lo que está por debajo de lo liminal, es decir, de lo perceptible por los sentidos. ¿Cómo podría entonces el consumidor reaccionar ante algo que no ha captado, por lo menos conscientemente? Se halla extendida la creencia de que palabras o imágenes pueden influir en el comportamiento apelando al subconsciente del individuo.

Los publicistas (algunos poco escrupulosos), no contentos con vendernos cualquier cosa (al fin y al cabo es su trabajo), penetrarían en nuestro cerebro contra nuestra voluntad para inducirnos a comprar lo que sea: lo necesitemos o no. De ser cierto, mediante esta técnica se podría aprender sin esfuerzo escuchando, por ejemplo, nuestra música preferida con información subliminal embebida. Y, yendo aún más allá, el gobierno o cualquier poder podría llegar incluso a controlar nuestras mentes y cuerpos a base de introducir mensajes subliminales, como muestra el filme.

Sin embargo, como señala T. Hines, en Pseudoscience and the paranormal (1990), las investigaciones realizadas al respecto muestran efectos muy limitados de la estimulación subliminal y no avalan su supuesta eficacia sobre la modificación del comportamiento. Podemos, de momento, estar tranquilos y seguir yendo a las grandes superficies con la seguridad de que, aunque salgamos con el carro de la compra lleno a rebosar, habremos comprado lo que nos hacía falta.

La creencia en el poder de los mensajes subliminales para manipular el comportamiento, arranca en 1957 (www.parascope.com). El promotor publicitario norteamericano James Vicary afirmó que con mensajes del tipo "Come palomitas" y "Bebe Coca-Cola", insertados durante la proyección de un largometraje en un cine de Nueva Jersey, las ventas de palomitas habían aumentado el 58%, y el 18% las del refresco.

Unos supuestos resultados que no han podido ser confirmados, pero que perviven, sin fundamento, en el imaginario popular. Seguiremos así sin conocer el verdadero rostro de los que controlan nuestras vidas: "¡Ellos viven. Nosotros dormimos!" ¡Qué miedo!
            (Jordi José y Manuel Moreno, El consumo y la publicidad subliminal, Fuente: El País, 2004)
Sobre el tema de las Ilusiones perceptivas puedes ver distintos tipos pinchando en el título anterior subrayado (en Psicoactiva.com)
Cuestiones:
- ¿Qué opinas sobre la crítica sobre los supuestos efectos de la percepción subliminal expresada por los autores  del artículo anterior?

Límites del método científico

Adán Sus, "Los límites del método científico", Investigación y Ciencia,  nº 475, abril 2016, pp. 64-69.


¿Qué hace que una teoría sea considerada propiamente científica en lugar de mera especulación? La confirmación empírica ha sido considerado tradicionalmente como un requisito metodológico básico para confirmar la validez de una teoría científica. Según la teoría falsacionista del filósofo Karl Popper, una teoría científica debía ser capaz de realizar predicciones contrastables empíricamente, de tal modo que, en caso de verse refutadas, impliquen su refutación. Su capacidad predictiva es la que, en último término, determinaría la validez de una teoría científica. El caso contrario sería, por ejemplo, el de las pseudociencias (como la astrología o la economía), que aparentan ser predictivas, aunque sus predicciones no son tales.
No obstante, en la actualidad, algunas teorías generalmente aceptadas por la comunidad científica no cumplen este requisito de confirmación empírica (algo que cuestionaría nuestra concepción tradicional de la ciencia). Es el caso de la teoría de cuerdas, que ni siquiera permite hacer predicciones empíricas, pues estas afectarían a escalas de energía que se encuentran extraordinariamente lejos de las que pueden sondear los medios técnicos actuales; escalas que probablemente permanezcan para siempre inaccesibles al ser humano. Además, el hecho de que la teoría de cuerdas prediga un inmenso "paisaje" de estados fundamentales -que se corresponderían con un número casi inconcebible de universos posibles- hace incontrastable en principio esta teoría.
¿Por qué, entonces, muchos científicos son partidarios de esta teoría, considerándola como la más ambiciosa y con mayores probabilidades de éxito en la física teórica? En gran parte se debe a que promete solucionar la aparente incompatibilidad de las dos teorías que dominaron la física del siglo XX: la mecánica cuántica y la teoría de la relatividad general de Einstein. Pretende proporcionar una descripción unificada de todas las partículas e interacciones fundamentales a partir de ciertas entidades microscópicas extensas ("cuerdas") y sus modos de vibración. 
Algunas razones que sostienen los defensores de la teoría de cuerdas (junto a sus cualidades estéticas -su simplicidad o belleza-, o su consistencia interna), son las siguientes: el argumento de la falta de alternativas, el de la coherencia explicativa inesperada (su capacidad de brindar explicaciones inesperadas, no buscadas inicialmente, de fenómenos diversos) o el argumento metainductivo a partir del éxito de teorías pasadas (que infiere el éxito probable de una teoría a partir del éxito comprobado de teorías anteriores que nacieron con las mismas virtudes teóricas). (Richard Dawid, String theory and scientific method, CUP, 2013).

El racismo de la inteligencia

El siguiente texto es un fragmento del artículo titulado "El racismo de la inteligencia" del importante sociólogo francés Pierre Bourdieu. Contiene una fuerte crítica al papel de la psicología como legitimadora de ese "racismo de la inteligencia" que, sustentado en ocasiones por el sistema escolar y sus titulaciones, intenta "naturalizar" el poder de las elites dominantes.
(...) Creo que simple y sencillamente hay que rechazar el problema de los fundamentos biológicos o sociales de la "inteligencia", en el que se han dejado encerrar los psicólogos. Más que tratar de responder a la pregunta de manera científica, hay que tratar de hacer la ciencia de la pregunta misma; hay que tratar de analizar las condiciones de aparición de este tipo de interrogación y del racismo de clase que introduce. Es la forma extrema de los discursos que utilizan ciertas asociaciones de exalumnos de grandes escuelas, que son palabras de jefes que se sienten fundados en la "inteligencia" y que dominan una sociedad fundada en la discriminación basada en la "inteligencia", es decir, fundada en lo que mide el sistema escolar con el nombre de inteligencia. La inteligencia es lo que miden los tests, lo que mide el sistema escolar. Esta es la primera y última palabra de un debate que no se puede resolver mientras permanezcamos en el terreno de la psicología, porque la propia psicología (al menos los tests de inteligencia) es producto de determinantes sociales que son el principio del racismo de la inteligencia, un racismo propio de las "élites" que tienen intereses en la elección escolar, de una clase dominante que extrae su legitimidad de la clasificación escolar.
La clasificación escolar es una clasificación social eufemizada, por ende naturalizada, convertida en absoluto, una clasificación social que ya ha sufrido una censura, es decir, una alquimia, una transmutación que tiende a transformar las diferencias de clase en diferencias de "inteligencia", de "don", es decir, en diferencias de naturaleza. Jamás las religiones lo hicieron tan bien. La clasificación escolar es una discriminación social legitimada que ha sido sancionada por la ciencia. Aquí es donde nos encontramos con la psicología y el apoyo que ha aportado desde sus orígenes al sistema escolar. La aparición de los tests de inteligencia, como el de Binet-Simon, está relacionada con el momento en que, con la escolaridad obligatoria, llegaron al sistema escolar alumnos que no tenían nada que hacer allí porque no tenían "disposiciones", no eran "bien dotados", es decir, su medio familiar no los había dotado con las disposiciones que supone el funcionamiento común del sistema escolar: un capital cultural y cierta buena voluntad hacia las sanciones escolares. Los tests que miden las disposiciones sociales que requiere la escuela -de allí su valor predictivo del éxito académico- están hechos justamente para legitimar de antemano los veredictos escolares que los legitiman.
      Debemos preguntarnos cuál es la contribución de los intelectuales al racismo de la inteligencia. Sería bueno estudiar el papel de los médicos en la naturalización de las diferencias sociales, de los estigmas sociales, el papel de los psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas en la producción de los eufemismos que permiten designar a los hijos de los subproletarios o de los emigrados de tal forma que los casos sociales se conviertan en casos psicológicos, las deficiencias sociales en deficiencias mentales, etc. En otras palabras, habría que analizar todas las formas de legitimación del segundo orden que vienen a reforzar la legitimación escolar como discriminación legítima sin olvidar los discursos de aspecto científico, el discurso psicológico, y las propias palabras que pronunciamos.
Cuestiones:
- ¿Qué conexiones establece el autor entre la psicología, los test de inteligencia, la escuela y el racismo de las elites dominantes?
- ¿Crees justificada esta crítica a la psicologización de las deficiencias y desigualdades sociales?

Evolución y Degeneración


Durante el siglo XIX y principios del XX va configurándose una teoría que aboga por intervenciones en los procesos vitales (nacimiento, fertilidad, muerte) con el fin de “regenerar” a las poblaciones. Éstas estarían sufriendo, a modo de epidemia transmisible entre grupos sociales y de una generación a otra, de un “proceso de degeneración”, que podría abocar en la destrucción de “la raza” o la nación. Una serie de autores, Galton, Morel, Magnan, Lombroso, Nordau, aportaran la base filosófica para las acciones políticas posteriores, que irán desde campañas de promoción de hábitos higiénicos, esterilización de grupos étnicos o sociales, homicidio selectivo de personas con enfermedades incurables o deficiencias físicas o mentales (eutanasia), hasta el homicidio masivo y planificado de adversarios políticos, homosexuales o grupos étnicos (genocidio). 

9 nov 2016

Análisis de una pseudociencia.

Resultado de imagen de clínica kiros     Los fantasmas, la reencarnación, la telepatía, la clarividencia, la telequinesia, la rabdomancia, la astrología, la magia, la brujería, las "abducciones" por ovnis, la cirugía psíquica, la homeopatía... Debemos poner en tela de juicio todas las creencias que no estén avaladas por pruebas.
No se trata simplemente de descalificar estas creencias sin más. Son un error, pero son también, como hecho sociocultural, un fenómeno colectivo que merece ser conocido y estudiado: "El surgimiento y la difusión de la superstición, la pseudociencia y la anticiencia son fenómenos psicosociales importantes, dignos de ser investigados de forma científica y, tal vez, hasta de ser utilizados como indicadores del estado de una cultura" (Mario Bunge, Las pseudociencias. ¡Vaya timo!, Laetoli, 2010, p. 83). Frente a estas pseudociencias, la investigación científica representa "la búsqueda honrada del saber auténtico sobre el mundo real, concretamente sobre sus leyes, con la ayuda de medios tanto teóricos como empíricos -en concreto, el método científico. Y a todo cuerpo de saber científico se le supone una coherencia lógica, y debe ser objeto de debate racional en el seno de una comunidad de investigadores" (Bunge, 2010: 46-47)

Te proponemos buscar en internet información sobre algunas de las pseudociencias que mencionamos arriba (u otra distinta: la lista es larga), e intenta responder a estas sencillas cuestiones:
- ¿Utiliza conceptos y magnitudes bien definidas para describir y analizar los fenómenos? ¿Se apoya en pruebas empíricas contrastadas?
- ¿Es vulnerable a la crítica y a la experiencia?
- ¿Es compatible con otros campos de la investigación científica? ¿Recibe apoyos de algún otro sector del conocimiento? ¿Forma parte de un sistema y no es meramente un colección de conjeturas aisladas?
- ¿Ofrece una perspectiva novedosa, y no se basa en un inamovible “saber milenario”? ¿Suscita problemas de investigación nuevos e interesantes?
- ¿Ofrece una perspectiva de análisis naturalista y no postula entidades fantasmales o procesos inmateriales inaccesibles al control experimental?
- ¿Cuestiona sus logros? ¿Analiza los datos o argumentos no favorables? ¿Busca contraejemplos?
- ¿Inventa o aplica procedimientos objetivos de control? ¿Propone y ensaya nuevas hipótesis?
- ¿Evita el recurso a la falacia, la inconsistencia teórica o la contradicción?
- ¿Cuestiona el argumento de autoridad? ¿Se apoya en el trabajo de una comunidad científica, en lugar del carisma o personalidad de un investigador?


PARA SABER MÁS:
- Puedes ver una lista amplia de pseudociencias en el siguiente enlace: https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_topics_characterized_as_pseudoscience. También Vid. Shermer, Michael, ed. (2002). The Skeptic Encyclopedia of Pseudoscience: http://www.antoniolombatti.it/SkepticEncyclopedia1.pdf
- Tomates con genes, el blog del científico J. M. Mulet: http://jmmulet.naukas.com/
- Asociación para el avance del pensamiento crítico (ARP): http://www.escepticos.es/

21 sept 2016

¿Pensar es aburrido?


Discutiendo en clase sobre la cuestión de para qué sirve la filosofía, algunos alumnos planteaban algunas críticas que están presentes en expresiones de nuestro lenguaje (pensamiento) cotidiano: "A veces es mejor no pensar". "Si piensas demasiado no actúas". "Pensar es aburrido, sólo sirve para agobiarse". "Es mejor guiarse por los impulsos". "Pensar es emparanoiarse"...
Estas críticas no creo que deban atribuirse a un presente dado a despreciar la reflexión frente a la inmediatez del impulso, o un ascenso de lo irracional. Estas críticas las encontramos, en diferentes versiones, desde el nacimiento de la filosofía. Se cuenta de Tales – según leemos en Platón (Teeteto 174a) – que, mientras se ocupaba de la bóveda celeste, mirando a las estrellas, cayó en un pozo. Se rió de él entonces una sirvienta tracia, diciéndole que mientras deseaba con toda pasión llegar a conocer las cosas del cielo, le quedaba oculto aquello que estaba ante su nariz y bajo sus pies. “Esta burla viene muy bien a todos aquellos que dedican su vida a la filosofía”, añade Platón. También son conocidas las burlas sobre Sócrates en la comedia Las Nubes o en relación al trato que le dispensaba su mujer Xantipa.
Es cierto que la filosofía puede caer en sus propias mixtificaciones, convertirse en un pensamiento solipsista y ensimismado, representada en la figura del pensador solitario. Pero, como mostraba Platón, la filosofía, el pensamiento, se desarrolla en el diálogo (con los demás ciudadanos, con la tradición, con los libros), no es una tarea solitaria, se construye colectivamente; y su función es guiar la acción (orientar críticamente la acción, criticar lo establecido, buscar otras formas de pensar, otra formas de vivir), no entorpecerla.

20 sept 2016

¿De qué trata la Filosofía? I


El filósofo griego Aristóteles dio quizás una de las mejores definiciones de la filosofía, situándola ante el estupor, el asombro del ser humano ante su entorno, ante su propia condición o existencia. Para ello debemos adoptar, como ha señalado V. Gómez Pin ("Filosofía", Espasa Calpe, 2008), la actitud interrogativa de los niños. Una actitud que puede parecernos desconcertante e irritante en ocasiones, pero tras las que aparecen algunas de las cuestiones más elementales y radicales. Filosofar es por tanto "hablar de cosas que a todos nos conciernen", cuestiones elementales pero que tienen un carácter universal. Se trata de una búsqueda de conocimiento que necesita despegarse de las preocupaciones cotidianas (cuando éstas nos dejan despegarnos). Es necesario, por tanto, "tomar las cosas con filosofía", con la distancia y lucidez que buscamos en la reflexión y la experiencia. La filosofía sería un "amor al saber" que no reduce a éste, como señala el texto de Aristóteles, a un mero instrumento, sino que más bien parece una "ciencia libre": un amor "desinteresado", una ciencia de hombres y mujeres libres, capaces de conquistar, para todos, el ocio necesario para hacer del conocimiento un juego; un juego que no sirve a intereses materiales o espirituales ajenos a la necesidad de responder a ese estupor o asombro inicial, a la búsqueda de una lucidez que permita desarrollar nuestra condición humana.

"Pues los hombres empiezan y empezaron siempre a filosofar movidos por el estupor. Al principio su estupor es relativo a cosas muy sencillas, mas poco a poco el estupor se extiende a más importantes asuntos, como fenómenos relacionados con la Luna y otros que conciernen al Sol y las estrellas y también al origen del universo. Y el hombre que experimenta estupefacción se considera a sí mismo ignorante (de ahí que incluso el amor de los mitos sea en cierto sentido amor de la sabiduría, pues el mito está trabado con cosas que dejan al que escucha estupefacto). Y puesto que filosofan con vistas a escapar de la ignorancia, evidentemente buscan el saber por el saber y no por un fin utilitario. Y lo que realmente aconteció confirma esta tesis. Pues solo cuando las necesidades de la vida y las exigencias de confort y recreo estaban cubiertas empezó a buscarse un conocimiento de este tipo, que nadie debe buscar con vistas a algún provecho. Pues así como llamamos libre a la persona cuya vida no está subordinada a la de otro, así la filosofía constituye la ciencia libre, pues no tiene otro objetivo que sí misma".

                                                                                                           Aristóteles, Metafísica, 982 G 10-25
Cuestiones:
- ¿Qué significa "tomarse las cosas con filosofía"?
- ¿Por qué afirmaba Aristóteles que la filosofía era una "ciencia libre"?

¿De qué trata la Filosofía? II


"Todos los hombres y todas las mujeres son filósofos; o, permítasenos decir, si ellos no son conscientes de tener problemas filosóficos, tienen en cualquier caso, prejuicios filosóficos. La mayor parte de estos prejuicios son teorías que inconscientemente dan por sentados o que han absorbido de su ambiente intelectual o de su tradición...
Una justificación de la existencia de la filosofía profesional residen en el hecho de que los hombres necesitaban que hubiera quien examinase críticamente estas extendidas e influyentes teorías"

                                                                    K. Popper, "La lechuza de Minerva".

La idea central de este fragmento del filósofo vienés Karl Popper es subrayar el carácter esencialmente humano de la actividad filosófica, aunque ésta -como actividad crítica y reflexiva- no siempre se hace consciente ni se lleva a la práctica. Como ya vimos, Aristóteles ya señalaba que los seres humanos aspiramos a vivir con lucidez, con conocimiento. Así, cuando decimos a alguien eso de "tómate las cosas con filosofía" le estamos animando a tomarse tiempo para pensar y reflexionar sobre lo que le preocupa, a no acudir ciegamente a las respuestas más comunes o que están más a mano, que busquen alternativas o, simplemente, que estudie bien el problema (quizás la solución esté en replantearlo mejor o ver que no tiene sentido).
Nacemos y nos educamos en un ambiente social y cultural que nos trasmite e inculca muchos conocimientos, pero también algunos prejuicios (ideas preconcebidas que aceptamos sin cuestionar o cuyo cuestionamiento se considera censurable o "sensible"); prejuicios que se percibieron, en su época, como verdades científicas y objetivas: la natural superioridad de una raza sobre las demás, o del hombre sobre la mujer, el poder divino de los monarcas, la existencia de "guerras justas", la identificación de bienestar con consumo...
Cuando nos enfrentamos con la reflexión a estos prejuicios surge realmente la actitud filosófica: somos conscientes de tener problemas filosóficos. Lo que antes eran respuestas claras y tranquilizadoras sobre muchos temas se transforman ahora en interrogantes que nos desasosiegan. Vivir entre preguntas nos aviva la curiosidad y la búsqueda de lucidez y conocimiento; vivir entre respuestas establecidas y cerradas sólo nos hace más obedientes y resignados, es vivir una vida impuesta.
Hablamos aquí de una concepción de la filosofía como una actividad, un modo de vivir y enfrentar sus interrogantes (la felicidad, la libertad, la muerte, el dolor, el conocimiento...); aunque también la filosofía contiene un campo de conocimientos y conceptos que se han ido desarrollando en la historia del pensamiento. A lo largo de la historia, la filosofía fue la ciencia primera, la que estudia los principios y fundamentos de todo conocimiento humano, sus presupuestos básicos. De ahí el símbolo de la lechuza que también aparece en el título del libro de Popper: la lechuza es un ave nocturna, levanta el vuelo al atardecer en busca de sus presas; así la filosofía reflexiona y trabaja críticamente sobre lo que aportan otras ciencias, comienza cuando éstas paran a descansar, cuestiona o analiza sus presupuestos éticos, políticos, ontológicos o metodológicos.

Slavoj Zizek: ¿Para qué sirve la filosofía?

Slavoj Žižek (se lee “yiyek”), un conocido filósofo eslovaco con un gran sentido del humor, que utiliza divertidas anécdotas y ejemplos en sus intervenciones públicas. A continuación podéis ver un corto vídeo en el que explica para qué sirve la filosofía.
 "¿Qué es la filosofía? La filosofía no es eso que algunas personas piensan: algunos ejercicios locos sobre la verdad absoluta que te permite adoptar una postura escéptica. "Nosotros, los científicos, somos quienes tratamos con problemas verdaderos que pueden medirse y resolverse; los filósofos sólo se preguntan por cuestiones metafísicas estúpidas y cosas así; simplemente juegan con la verdad absoluta, que todos sabemos que es inaccesible". No es así. Yo creo que la filosofía es una disciplina muy modesta. La filosofía se pregunta de manera diferente sobre las cosas.
 ¿Cómo aborda un filósofo el problema de la libertad? No se trata de preguntar «¿Somos libres o no?» o «¿existe Dios o no?». Formula cuestiones simples, que nosotros denominamos preguntas hermenéuticas (que buscan fijar las condiciones relevantes de toda interpretación): «¿Qué significa ser libre?» Así que esto es básicamente lo que hace la filosofía: simplemente pregunta (cuando usamos ciertas nociones, cuando realizamos determinadas acciones, etcétera) cuál es el horizonte implícito para entenderlas. No se pregunta por cuestiones utópicas estúpidas, como «¿existe la verdad». No: la pregunta es «¿Qué quieres decir cuando afirmas que algo es verdadero?». Así que, como puedes ver, la filosofía es una cosa muy modesta y los filósofos no son esos locos que buscan una verdad eterna y cosas así». 
 Cuestiones:
 1. ¿Cuál es la concepción tradicional de la filosofía que Žižek rechaza por ambiciosa?
2. ¿Por qué dice Žižek que la filosofía es una disciplina modesta?
3. ¿Cuál es la manera diferente de hacer preguntas de la filosofía?


Agradecimientos: A Gabriel Arnaiz.

F. Savater: ¿Qué entiendo por filosofía?

Fernando Savater es Catedrático de Filosofía y escritor, y ha publicado más de ochenta obras de distintos géneros. Ha sido además profesor en la facultad de filosofía de las Universidades de Madrid y Euskadi. Su libro Ética para Amador ha sido traducido a más de veinte idiomas. Ha ganado los premios Planeta, Anagrama y el Nacional de Ensayo. En esta entrevista, Savater habla de cómo entiende el la filosofía y la tarea del filósofo en la actualidad. Mira y escucha atentamente los primeros 6 minutos de la entrevista y contesta, si quieres, a las cuestiones que tienes a continuación.
Enlace: http://www.rtve.es/alacarta/videos/pienso-luego-existo/pienso-luego-existo-fernando-savater/1206662/

CUESTIONES: 
1. ¿Cómo entiende Savater la tarea de la filosofía?
2. ¿Cuál es la conexión de la filosofía con la democracia? 
3. ¿Cuál cree que es el papel de la enseñanza de la filosofía en el bachillerato?

15 sept 2016

La filosofía en el bachillerato

En la introducción del libro Las preguntas de la vida, de Fernando Savater, éste se hace las siguientes preguntas sobre el papel de la filosofía en el bachillerato:
¿Tiene sentido empeñarse hoy, a finales del siglo XX o comienzos del XXI, en mantener la filosofía como una asignatura más del bachillerato? ¿Se trata de una mera supervivencia del pasado, que los conservadores ensalzan por su prestigio tradicional pero que los progresistas y las personas prácticas miran con justificada impaciencia? ¿Pueden los jóvenes, adolescentes más bien, niños incluso, sacar algo en limpio de lo que a su edad debe resultarles un galimatías? ¿No se limitarán en el mejor de los casos a memorizar unas cuantas fórmulas pedantes que luego repetirán como papagayos? Quizá la filosofía interese a unos pocos, a los que tienen vocación filosófica, si es que tal cosa aún existe, pero ésos ya tendrán en cualquier caso tiempo de descubrirla más adelante. Entonces, ¿por qué imponérsela a todos en la educación secundaria? ¿No es una pérdida de tiempo caprichosa y reaccionaria, dado lo sobrecargado de los programas actuales de bachillerato
    Lo curioso, como advierte Savater, es que los primeros adversarios de la filosofía le reprochaban precisamente ser "cosa de niños", impropia de adultos prácticos y ocupados. La filosofía parece empeñada en hablar de lo que todavía no sabemos, no nos da información, como las ciencias, sino que nos interroga sobre lo que significa la información que tenemos, "cómo debemos interpretarla y relacionarla con otras informaciones, qué supone todo ello en la consideración general de la realidad en que vivimos, cómo podemos o debemos comportarnos en la situación así establecida". La filosofía consistiría así en una forma de mirar y argumentar. Como señala Savater, "una cosa es saber después de haber pensado y discutido, otra muy distinta es adoptar los saberes que nadie discute para no tener que pensar. Antes de llegar a saber, filosofar es defenderse de quienes creen saber y no hacen sino repetir errores ajenos".
    Por todo lo anterior, y para responder a la cuestión que hacíamos al comienzo, Savater sostiene que la filosofía en el bachillerato contribuiría a humanizar la educación, en el sentido libre y antidogmático que necesitan nuestras sociedades democráticas. Pues, advierte Savater, "¿hay otra dimensión más propiamente humana, más necesariamente humana que la inquietud que desde hace siglos lleva a filosofar?". Y esto a pesar de que, en la actualidad, todo el mundo parece querer soluciones inmediatas y prefabricadas.

Cuestiones:
- Comenta las ideas principales del primer capítulo del libro "Las preguntas de la vida". ¿Qué opinión te merecen las ideas de Savater sobre la filosofía?

La filosofía: "jugar en serio"

 Platón considera la actividad filosófica como "jugar en serio": tomar en serio cuestiones que generalmente ignoramos (o que consi...