20 feb. 2018

¿Tiene bases biológicas la desigualdad social?

La desigualdad no es un hecho universal. A veces escuchamos expresiones como "siempre ha habido ricos y pobres", intentado justificar el carácter "natural", de las desigualdades sociales. Y con ello, la imposibilidad política de evitarlas o reducirlas. Como ha señalado Carlos Taibo, lo frecuente en las historia de nuestras sociedades ha sido la cooperación, la ayuda mutua y la solidaridad. El fomento de las desigualdades, la competitividad y el individualismo es algo más reciente, a partir del capitalismo moderno. Y tiene fecha de nacimiento y, muy probablemente, de caducidad.
En la derecha española actual han pervivido ciertas formas de determinismo genético que sirven, como en otras épocas, para justificar o legitimar las diferencias sociales o económicas en supuestas bases naturales.

En el siguiente artículo, de un joven Mariano Rajoy, se hace una alabanza a la desigualdad y una crítica a las posiciones políticas que reclaman una mayor igualdad económica y social. Rajoy parecía considerar que al intentar igualar lo que nace desigual, se evita el progreso y ascenso de los más preparados: 
"La desigualdad natural del hombre viene escrita en el código genético, en donde se halla la raíz de todas las desigualdades humanas: en el que se nos ha transmitido todas nuestras condiciones: desde las físicas: salud, color de los ojos, pelo, corpulencia, hasta las llamadas psíquicas como la inteligencia, la predisposición para el arte, el estudio o los negocios"
Se reproduce en la anterior línea ese "racismo de la inteligencia" que tan bien denunciaba el sociólogo francés P. Bourdieu:  "(...) Creo que simple y sencillamente hay que rechazar el problema de los fundamentos biológicos o sociales de la "inteligencia", en el que se han dejado encerrar los psicólogos. Más que tratar de responder a la pregunta de manera científica, hay que tratar de hacer la ciencia de la pregunta misma; hay que tratar de analizar las condiciones de aparición de este tipo de interrogación y del racismo de clase que introduce. Es la forma extrema de los discursos que utilizan ciertas asociaciones de exalumnos de grandes escuelas, que son palabras de jefes que se sienten fundados en la "inteligencia" y que dominan una sociedad fundada en la discriminación basada en la "inteligencia", es decir, fundada en lo que mide el sistema escolar con el nombre de inteligencia. La inteligencia es lo que miden los tests, lo que mide el sistema escolar".

Mariano Rajoy Brey (diputado de AP en el Parlamento gallego), Faro de Vigo, 4 marzo 1983, página 2. 
Puedes leer el artículo íntegro a continuación:
Igualdad humana y modelos de sociedad, por Mariano Rajoy (El Faro de Vigo, 4 marzo 1983)
Uno de los tópicos más en boga en el momento actual en que el modelo socialista ha sido votado mayoritariamente en nuestra patria es el que predica la igualdad humana. En nombre de la igualdad humana se aprueban cualesquiera normas y sobre las más diversas materias: incompatibilidades, fijación de horarios rígidos, impuestos –cada vez mayores y más progresivos- igualdad de retribuciones…En ellas no se atiende a criterios de eficacia, responsabilidad, capacidad, conocimientos, méritos, iniciativa o habilidad: sólo importa la igualdad. La igualdad humana es el salvoconducto que todo lo permite hacer; es el fin al que se subordinan todos los medios.

Recientemente, Luis Moure Mariño ha publicado un excelente libro sobre la igualdad humana que paradójicamente lleva por título “La desigualdad humana”. Y tal vez por ser un libro “desigual” y no sumarse al coro general, no ha tenido en lo que ahora llaman “medios intelectuales” el eco que merece. Creo que estamos ante uno de los libros más importantes que se han escrito en España en los últimos años. Constituye una prueba irrefutable de la falsedad de la afirmación de que todos los hombres son iguales, de las doctrinas basadas en la misma y por ende de las normas que son consecuencia de ellas.

Ya en épocas remotas –existen en este sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo- se afirmaba como verdad indiscutible, que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente –era un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe”, superaban a los demás- han sido confirmados más adelante por la ciencia: desde que Mendel formulara sus famosas “Leyes” nadie pone ya en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual, no sólo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación. Cuando en la fecundación se funde el espermatozoide masculino y el óvulo femenino, cada uno de ellos aporta al huevo fecundado –punto de arranque de un nuevo ser humano- sus veinticuatro cromosomas que posteriormente, cuando se producen las biparticiones celulares, se dividen en forma matemática de suerte que las células hijas reciben exactamente los mismos cromosomas que tenía la madre: por cada par de cromosomas contenido en las células del cuerpo, uno solo pasará a la célula generatriz, el paterno o el materno, de ahí el mayor o menor parecido del hijo al padre o a la madre. El hombre, después, en cierta manera nace predestinado para lo que habrá de ser. La desigualdad natural del hombre viene escrita en el código genético, en donde se halla la raíz de todas las desigualdades humanas: en él se nos han transmitido todas nuestras condiciones, desde las físicas: salud, color de los ojos, pelo, corpulencia…hasta las llamadas psíquicas, como la inteligencia, predisposición para el arte, el estudio o los negocios. Y buena prueba de esa desigualdad originaria es que salvo el supuesto excepcional de los gemelos univitelinos, nunca ha habido dos personas iguales, ni siquiera dos seres que tuviesen la misma figura o la misma voz.

Esta búsqueda de la desigualdad, tiene múltiples manifestaciones: en la afirmación de la propia personalidad, en la forma de vestir, en el ansia de ganar –es ciertamente revelador en este sentido la referencia que Moure Mariño al afán del hombre por vencer en una Olimpiada, por batir marcas, récords…-, en la lucha por el poder, en la disputa por la obtención de premios, honores, condecoraciones, títulos nobiliarios desprovistos de cualquier contrapartida económica…Todo ello constituye demostración matemática de que el hombre no se conforma con su realidad, de que aspira a más, de que busca un mayor bienestar y además un mejor bien ser, de que, en definitiva, lucha por desigualarse.

Por eso, todos los modelos, desde el comunismo radical hasta el socialismo atenuado, que predican la igualdad de riquezas –porque como con tanta razón apunta Moure Mariño, la de inteligencia, carácter o la física no se pueden “Decretar” y establecen para ello normas como las más arriba citadas, cuya filosofía última, aunque se les quiera dar otro revestimento, es la de la imposición de la igualdad, son radicalmente contrarios a la esencia misma del hombre, a su ser peculiar, a su afán de superación y progreso y por ello, aunque se llamen asimismos “modelos progresistas” constituyen un claro atentado al progreso, porque contrarían y suprimen el natural instinto del hombre a desigualarse, que es el que ha enriquecido al mundo y elevado el nivel de vida de los pueblos, que la imposición de esa igualdad relajaría a cotas mínimas al privar a los más hábiles, a los más capaces, a los más emprendedores…de esa iniciativa más provechosa para todos que la igualdad en la miseria, que es la única que hasta la fecha de hoy han logrado imponer.
 Cuestiones:
- ¿Justifican las desigualdades naturales las desigualdades sociales, como parece indicar el texto? ¿Están realmente determinadas por el código genético las desigualdades "llamadas psíquicas, como la inteligencia, predisposición para el arte, para el estudio o los negocios"?
- ¿La lucha por la igualdad de derechos evita, como señala el autor, el progreso y el "afán de superación"? ¿O no ha estado el progreso social, más bien, ligado a la efectiva igualdad de derechos sociales y económicos entre los ciudadanos, independientemente de su origen o condición? 
- ¿Quién o cómo se determina a "los más hábiles, los más capaces, los más emprendedores"? ¿Respecto a qué criterios?
- ¿Las propuestas "progresistas" proponen "igualar en la miseria"? ¿O asegurar unos recursos mínimos y dignos para todos?
- ¿Existe ese "instinto natural del hombre a desigualarse"? ¿O más bien la tendencia "natural" a la colaboración, el apoyo mutuo y la solidaridad?

14 feb. 2018

Eugenesia y Dictadura Franquista.

Tras la Guerra Civil, en el nuevo contexto de creación de un Estado totalitario y católico, la eugenesia adquirió un carácter especial. El franquismo generó su propio y peculiar discurso eugenésico de carácter católico que, por otros medios al de la Alemania nazi, buscaba la higiene racial. En este sentido, el franquismo basaba su razón de ser en un discurso radical que equiparaba al enemigo político como un agente patógeno al que había que destruir sin piedad, pues ponía en peligro las esencias de la “raza hispana”, raza que se concebía antes como una comunidad espiritual que como una realidad biológica. Este discurso eugenésico justificó la represión, la segregación y la eliminación de los enemigos políticos del régimen, contribuyendo ideológicamente a la conversión del país en una inmensa prisión con la proliferación de campos de reclusión y recintos que sirvieron de cárcel para encerrar a cerca de 400 mil personas.

 Uno de los principales impulsores de la eugenesia franquista fue el psiquiatra Antonio Vallejo-Nágera, quien desarrolló un discurso “científico” que, combinando eugenesia, psiquiatría y psicopatología, puso los conceptos científicos al servicio de su principios políticos, aplicándolos incluso en sus estudios de campo con prisioneros de guerra republicanos. Algunas de sus obras publicadas durante la Guerra Civil, como Eugenesia de la hispanidad y regeneración de la raza (1937), Política racial del Nuevo Estado (1938) y Eugamia: selección de novios (1938) formaban parte de un intento de elaborar un discurso y unas prácticas eugenésicas y sexuales en las que convivieran la medicina y la moral católica. Vallejo-Nájera proponía librar “una denodada lucha higiénica contra los gérmenes morbosos que carcomen la raza hispana”, que identificaba con la democracia y el marxismo. Los postulados de su trabajo eran la relación entre determinada personalidad biopsíquica y la predisposición constitucional al marxismo; la alta incidencia del fanatismo marxista en los inferiores mentales; y la presencia de psicópatas antisociales en las masas marxistas. 

Dado que el principal enemigo de la patria era la democracia, su propuesta de higiene racial pasaba por su desaparición y por crear una sociedad gobernada por una élite aristocrática formada por lo que denominaba “los selectos”. Ahora bien, cuando nuestro psiquiatra se refería a la raza española y a la higiene racial no lo hacía en términos biológicos sino morales y espirituales. La dificultad de defender la existencia de un “genotipo racial” biológicamente puro de los españoles permitía, a nuestro psiquiatra, ampliar el concepto de raza hasta el punto de indicar que existía una unidad racial entre España y América de carácter espiritual, constituida en torno a la lengua, el catolicismo, los hábitos y la cultura.
Fuente:  Ricardo Campos, "Autoritarismo y eugenesia punitiva: higiene racial y


Presentación del proyecto "Cuando la Memoria fue Silencio. Mujer, identidad y eugenesia en la época franquista" from MAV Mujeres en las Artes Visuale on Vimeo.

"Un discapacitado cuesta al estado 5.50 RM. Los 5.50 RM dan para vivir un día a una familia"


CUESTIONES:
1. ¿Cuál es el objeto de estudio del texto arriba reproducido de Vallejo-Nájera? ¿Cuáles son las características del sexo femenino según el autor?

Para saber más:
Rafael Huertas, "La Psicobiología del marxismo como categoría antropológica en el ideario fascista español", Llul, v.19, n.36, p.111-130. 1996.
 Bandrés, J. y Llavona, R. Psicología y Colonialismo en España (I): la Inteligencia del Negro Guineano. Psychologia Latina 2010, Vol. 1 No. 2, 144-153. (Accesible en: http://www.ucm.es/info/psyhisp/es/2/art11.pdf)
“Capacidad mental del negro”, publicado en 1944, por la Dirección General de Marruecos y Colonia. En el mismo se pretendió construir un argumentario pseudocientífico que justificara la misión colonizadora española en Guinea Ecuatorial, basándose, entre otras cosas, en la inferioridad mental de “los negros”. 

25 ene. 2018

José Marchena (1768-1821). Un ilustrado utrerano.

Un exilé sévillan, José Marchena Ruiz de Cueto, aussi connu sous le surnom d'Abbé Marchena (Utrera, 1768 – Madrid, 1821), exilé en France pour échapper à la persécution inquisitoriale, exhortait en 1793 aux espagnols à finir avec l’Inquisition et comprendre les idées revolutionaires françaises:  
“Un solo medio os queda, Españoles, para destruir el despotismo religioso; éste es la convocatoria de vuestras cortes. No perdáis un momento, sea Cortes, Cortes, el clamor universal...”
                                                  José Marchena, Aviso al pueblo español, 1793.

José Marchena fut l'un des traducteurs espagnols les plus influents du premier quart du XIXe siècle. On lui doit la première traduction espagnole du Contrat social et d'autres livres de Rousseau, ainsi que des versions de différents ouvrages de Molière, Montesquieu, Voltaire, Volney et Lucrèce. Marchena fut aussi un écrivain d'expression francophone, langue dans laquelle il composa divers pamphlets et de nombreux articles journalistiques.


Autre exilié, l’écrivan et penseur Blanco White, aussi connu comme José María Blanco Crespo (Seville 1775 – Liverpool 1841), dénonçait de cette façon l’intolérance religieuse dans la Constitution de Cádiz (1812), promulguée au cours de la Guerre d'indépendance espagnole:

Las Cortes españolas han declarado que la nación protege la religión católica “por leyes sabias y justas”,  y prohíbe el ejercicio de cualquier otra; y a mi entender han declarado una contradicción imposible. Si las leyes que han formado o han de formar sobre esta materia no son reveladas (y que no lo son es claro supuesto que la intolerancia no es de precepto divino) no puede haber en ellas, sean las que fueren sino manifiesta injusticia. Las leyes no pueden prohibir justamente sino lo que daña injustamente a otros: limitar la libertad individual sin este objeto es indudable tiranía.
J. Mª Blanco White, “Intolerancia religiosa”, El Español, 26 (30 junio 1812), pp. 81-95.


Dans l’article XII de la Constitution de Cádiz se consacrait l’intolérance religieuse, un élément fondamental pour comprender le retard espagnol en ce qui concerne à Europe et l’affrontement civil postérieur:

Art. 12. La religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas y prohíbe el ejercicio de cualquier otra.

Bien que la Constitution de Cádiz reconnaissait la souveraineté nationale et la séparation des pouvoirs, et malgré sa portée symbolique, en tant que symbole du constitutionnalisme du XIXe siècle, Blanco White dénonçait que “la pervivencia de la intolerancia religiosa supone la negación práctica de toda libertad política defendida en teoría... Su pervivencia es una contradicción con los principios que esa Constitución dice defender”. Blanco considérait que “sin libertad de pensamiento  y de creencia está prohibida cualquier tipo efectivo de libertad”. Blanco prévoyait aussi, dans une triste prémonition de notre histoire plus récente, “que el enfrentamiento de las dos Españas ha de producirse bajo la excusa de la religión”.

 Questions:
 1. Quel était l’importance de la Inquisition dans le despotisme religieuse de celui qui parle José Marchena?
3. Cherchez l’article 366 de la Constitution de Cádiz et commentez son rapport avec “le despotisme religieuse”.

3 dic. 2017

Los problemas del pensamiento pseudocientífico

En el libro ¿Por qué creemos en cosas raras?, el divulgador científico y escéptico Michael Sherer señala como evitar algunas de las características del pensamiento pseudocientífico:

- Las anécdotas no constituyen una ciencia. En ciencia son necesarios experimentos controlados, no anécdotas (historias que apoyan una afirmación pseudocientífica).
- El lenguaje científico no constituye una ciencia. Vestir un sistema de creencias con el lenguaje o la jerga científica, como en el creacionismo, no significa nada sin testimonios, pruebas experimentales y corroboración.
- Hacer afirmaciones tajantes sobre la veracidad de una teoría no sirve como prueba. Cuanto más tajante sea la afirmación, más sólidas han de ser las pruebas que la respalden.
- El carácter herético, anticonvencional o marginal de una afirmación no es sinónimo de verdad. Aunque muchas teorías científicas sufrieron rechazo en un primer momento, esto no significa que toda teoría excéntrica al núcleo científico de la época sea verdadera. El escepticismo científico no está reñido con la apertura a ideas nuevas.
- El peso o la carga de la prueba lo tiene quien hace un descubrimiento, no son los demás quienes deben demostrar su falsedad.
- Que algo no tenga explicación no es lo mismo que sea inexplicable. El problema es que a la mayoría nos resulta más confortable la certidumbre, por mucho que sea prematura, que vivir en medio de cuestiones sin resolver.
- Las coincidencias con frecuencia son solo eso, coincidencias. En el mundo paranormal suele considerarse que las coincidencias tienen gran significado. Cuando la relación se establece de forma que parece imposible para nuestra intuición o las leyes de la probabilidad, tenemos tendencia a pensar que ha entrado en funcionamiento algo misterioso.
- Hay que valorar los fracasos, los hallazgos negativos. En ocasiones son la mejor forma de acercarse a la verdad. En las pesudociencias, en cambio, se hace caso omiso de los fracasos o se intentan racionalizar (los poderes no actúan siempre, demasiados controles dan resultados negativos, los poderes no funcionan en presencia de escépticos...).
 -  Correlación no equivale a vínculo causal (falacia post hoc): el hecho de que dos hechos se sucedan no significa que entre ellos exista una relación de causa y efecto.
- Rechazar la falacia de la negación o del falso dilema, consistente en polarizar el mundo de tal manera que, al desacreditar una postura, el observador se vea obligado a aceptar la otra. Una teoría nueva no sólo necesita pruebas en contra de la anterior, sino pruebas a su favor.
- Rechazar la falacia de la redundancia o de la tautología, en la que la conclusión no es más que una reafirmación de una de las premisas. Tenemos que intentar elaborar definiciones operativas que se puedan probar, falsear y refutar.




¿Se puede detectar la percepción extrasensorial?

Tarjetas de Zener para la detección de la percepción extrasensorial.





   Las tarjetas de Zener consiste en un mazo de 25 naipes con 5 tipos diferentes de figuras que fueron creadas por el parapsicólogo J.B.Rhine y el Dr. Karl Zener, quienes trataban de estudiar supuestos casos de percepción extrasensorial mediante el método científico.
   El método de la clarividencia consistía en mezclar el mazo con una máquina para que luego la persona, presuntamente clarividente, dibujara en un papel la primera carta que saliera, siendo luego levantada y comprobado o no su poder de clarividencia. Para ello deberíamos concentrarnos en la persona que maneja las cartas y tratar de adivinar en cuál de las cinco figuras estaba pensando.
Se hacen dos rondas de veinticinco tarjetas cada una, calculando el número de aciertos. Muchos aciertos indican supuestamente un alto grado de percepción extrasensorial. Pero, antes habría que saber qué resultados se obtendrían por puro azar (algo que se puede predecir por la teoría de probabilidades y el cálculo estadístico). Curiosamente los resultados de la prueba de percepción extrasensorial coinciden con los resultados que saldrían por azar. Lo normal es, según la ley de probabilidades, de desplazarse dos cifras por encima o por debajo de la media. Si el número de participantes en la prueba fuera muy alta, las cifrás más altas tendrían mayores probabilidades de ser mal interpretadas. "Quienes creen en la percepción extrasensorial se centran en los resultados de los sujetos que más se desvían de la media (desde el punto de vista estadístico) y los aducen como demostraciones de que ese tipo de percepción existe. Pero la estadística nos dice que en un grupo muy numeroso de personas siempre habrá alguien que consiga un número muy elevado de aciertos" (M. Shermer, Por qué creemos en cosas raras).

30 nov. 2017

Guía rápida para detectar la mala ciencia


CUESTIONES:
- Si has realizado el análisis de una pseudociencia propuesto en la actividad anterior, señala cuáles de los errores desarrollados arriba se reproducen en dicho análisis.

23 nov. 2017

Conocimiento, colapso medioambiental e irresponsabilidad colectiva.

En 1992, el futuro no parecía un buen lugar donde pasar el resto de nuestras vidas. La disminución de la disponibilidad de agua dulce, la insostenibilidad de las pesquerías marinas, las zonas muertas oceánicas, las pérdidas forestales, las amenazas a la biodiversidad, el cambio climático y el crecimiento de la población… Todo parecían malas noticias.
Por eso, un grupo de 1700 científicos (incluidos casi todos los premios Nobel vivos) lanzaron una advertencia drástica: el impacto medioambiental de la humanidad está poniendo “en serio peligro el futuro que queremos para la sociedad humana”. Ahora, 25 años después, más de 15.000 científicos se han reunido para avisarnos que casi todos los problemas han ido a peor.
Seguramente, el único parámetro que ha mejorado con respecto al año 92 es la recuperación de la capa de ozono. Un éxito internacional, pero uno poco aplicable al resto de problemas que tenemos: lo que acababa con el ozono era algo muy concreto, prescindir de ello era fácil y sustituirlo llegó a hacer que las empresas ganaran dinero. Nada que ver con el resto de problema. 
Por eso, no es de extrañar que, tras dos décadas de grandes esfuerzos internacionales, hayamos avanzado relativamente poco o hayamos empeorado. Un par de datos: se ha reducido un 26% el agua potable, han aumentado un 75% las zonas muertas en el océano y se han perdido casi 300 millones de acres de tierras forestales. Nos está quedando una Tierra preciosa.
25 años después, nos queda (casi) todo por hacer. Al menos, mientras el deterioro ecológico y climático de la Tierra nos lo permita. Por eso los científicos de la 'Segunda advertencia' han lanzado también algunas propuestas muy interesantes (y, algunas, contraintuitivas) que dibujan el camino a seguir.
Algunas cosas son bastante elementales controlar las actividades dañinas para el medioambiental o gestionar los recursos mejor que son cruciales para el bienestar humano. Pero otras actividades tienen un carácter más social y a menudo pasan desapercibidas. Hablo de cosas como estabilizar la población, reducir la pobreza y garantizar la igualdad de género. ¿Hará falta una tercera advertencia?
Fuente: https://www.xataka.com/ecologia-y-naturaleza/mas-de-15-000-cientificos-de-mas-de-184-paises-lanzan-una-advertencia-a-la-humanidad-el-futuro-esta-en-riesgo
Recientemente se ha publicado el libro "COLAPSO. CAPITALISMO TERMINAL, TRANSICIÓN ECOLÓGICA, ECOFASCISMO", del politólogo Carlos Taibo. Mira la presentación del autor en este breve vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=_yUJ5D-XS7k


CUESTIONES:
- A pesar del conocimiento ya consolidado y aceptado por la comunidad científica sobre el deterioro medioambiental en nuestro planeta, ¿por qué no hay reacciones en el campo social o político? En los apuntes hablábamos de la "instrumentalización" económica y política del conocimiento científico, pero ¿no se trata aquí de su negación, de una ignorancia irresponsable?
- Algunos científicos proponen como salida lo que se denomina el "solucionismo tecnológico", según el cual los graves problemas que genera el actual sistema económico se resolverían con el descubrimiento de nuevas tecnologías. Lee la entrevista a E. Morozov y expón tus argumentos a favor o en contra de esta alternativa.
- Analiza los argumentos de Carlos Taibo para sostener la posibilidad de un colapso del sistema económico actual. Y sus alternativas.